Donde Comer en Cracovia
Comer en Cracovia es una de las mejores experiencias del viaje.
La ciudad ofrece un equilibrio perfecto entre tabernas medievales, los famosos “Bares de Leche” comunistas y una gastronomía moderna de alto nivel.
En esta guía te compartimos nuestros rincones favoritos (al final de todo tienes el mejor sin discusión), desde donde probar los mejores pierogi hasta el secreto para cenar con vistas a la Plaza del Mercado sin arruinarte.
Esto es solo el principio, si quieres organizar y planificar una buena escapada, mira nuestra guía de viaje actualizada a Cracovia.

Estos son los imprescindibles que no pueden faltar en tu comanda:
Pierogi: Son el plato nacional por excelencia. Estas empanadillas cocidas (o fritas) admiten infinitos rellenos.
Żurek: Es la sopa más famosa de Polonia. Tiene un sabor ligeramente ácido debido a la harina de centeno fermentada.
Zapiekanka: La comida callejera estrella de Cracovia. Es una media barra de pan tostada con champiñones y queso derretido, a la que se le añaden todo tipo de ingredientes y salsa de tomate.
Bigos: Conocido como el “estofado del cazador”. Es una mezcla potente de chucrut (col fermentada), varios tipos de carne y embutidos.
Obwarzanek: No es un plato de restaurante, sino el snack de la calle ¡tienes que probar esto!

Si buscas la experiencia más auténtica y económica, tienes que entrar en un “Bar de Leche” (Mleczny).
Estos locales son una herencia de la época comunista; Hoy en día conservan su esencia: comida casera, manteles de hule y precios imbatibles.
Por unos 20-25 PLN (unos 5 €), puedes disfrutar de un menú completo de dos platos. Nosotros te recomendamos estos:
Ubicado en la turística calle Grodzka.
A pesar de su ubicación premium, mantiene precios populares y una decoración que te traslada a los años 70.
Es el sitio perfecto para probar unos pierogi caseros mientras descansas de ver iglesias.
Una versión “fusión”.
Es un local más moderno y acogedor, con personal que habla inglés, pero manteniendo el espíritu de comida rápida, barata y deliciosa.
Sus desayunos y sus pierogi fritos son legendarios.
Si te aventuras hasta el barrio de Nowa Huta, este es el lugar.
Es el más puro de todos; aquí verás a locales de toda la vida y comerás por precios que parecen de otra década.
Consejo Bengala: En los más tradicionales, el menú suele estar solo en polaco en una pizarra. No te agobies: señala lo que veas en los platos de los demás o usa el traductor del móvil. Recuerda que aquí se suele recoger la bandeja al terminar.

Si buscas una experiencia más completa, para un momento mas especial, estos restaurantes gourmet de Cracovia son los ideales.
Ubicado en la plaza Szczepański, este restaurante recrea una taberna de las montañas Tatra. Madera tallada, chimeneas y música folclórica en vivo crean el ambiente perfecto.
Situado justo a los pies del Castillo de Wawel. Es famoso por sus raciones pantagruélicas. Si pides su “Schnitzel” o su brocheta de carne, asegúrate de tener mucha hambre o compartir. Es ideal para grupos y tiene un jardín de invierno muy acogedor.
En el corazón de Kazimierz. Es un sitio algo más íntimo y refinado, famoso no solo por su excelente cocina tradicional, sino por sus vodkas caseros de sabores. Es el lugar perfecto para una cena romántica o una celebración especial.

El barrio de Kazimierz es, sin duda, el epicentro gastronómico y nocturno de Cracovia. Aquí la comida tradicional polaca se mezcla con la herencia judía y las tendencias más modernas.
En el centro de esta plaza circular se encuentra un mercado conocido como el “Okąglak”. Es el lugar sagrado para probar las Zapiekankas.
Bajo el lema “Make Hummus Not War”, este restaurante es perfecto para probar cocina de Oriente Medio y especialidades judías en un local luminoso y moderno. Sus platos para compartir son ideales para una cena ligera.
Si buscas una experiencia histórica, en la calle Szeroka encontrarás estos restaurantes que ofrecen comida judía tradicional acompañada de conciertos de música Klezmer en directo. Es como retroceder cien años en el tiempo.

Para ponerle la guinda al pastel a tu ruta gastronómica, no puedes irte sin visitar el Café Szał.
No es un lugar para una comida copiosa, pero es, sin duda, el rincón con más magia de la ciudad.
Se encuentra en la planta superior de la Lonja de los Paños (Sukiennice), justo en el centro de la Plaza del Mercado.
Al subir a su terraza, te encontrarás cara a cara con la imponente Basílica de Santa María y el ir y venir de los coches de caballos.
Es el sitio perfecto para tomar un café, una tarta polaca o un cóctel mientras disfrutas de las mejores vistas de Cracovia sin el bullicio de la calle.